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lunes, 11 de octubre de 2010

Relación de Ética, Ciencia y Tecnología.

Relación de Ética, Ciencia y Tecnología.

El hablar de ética de la investigación implica no solo a los científicos en su carácter de grupo social, sino en alusión a cada uno como individuo. El tema tiene implicancias como el desfase entre el gran avance en lo científico y tecnológico por un lado y los valores por otro.; de tal manera que ahora enfrentamos el riesgo de la hecatombe nuclear siendo hoy más que nunca patente que cada suceso en el campo de la ciencia tiene una gran trascendencia en el futuro de la humanidad en pleno; para mejor o para peor.
Los aspectos que comporta la ética de la investigación son variados y puede afirmarse que la investigación es un aspecto particular de la más amplia problemática que significa la relación entre ética y ciencia.
Una primera cuestión implica las exigencias éticas del investigador en su relación de trabajo con otros científicos y sus colaboradores:
En este plano, es de preponderancia ética el reconocimiento de los trabajos utilizados para obtener información así como el mérito de cada persona que haya colaborado en el trabajo. Cada vez menos los logros científicos son fruto del trabajo de una sola persona, cada trabajo se basa ya sea en el esfuerzo de un equipo o por lo menos en antecedentes y/o teorías ya enunciados con anterioridad.
El uso de ideas o resultados preliminares ajenos, sin permiso para hacerlo constituye una práctica ajena a la ética e incluso comporta un robo intelectual o plagio científico.
Quien actúe como mero supervisor o asesor de un trabajo no deberá, éticamente hablando, usurparlo calificándolo como suyo o mencionarse como coautor, tal actitud estaría reñida con la ética.
Finalmente, la terminante regla ética de no realizar “robos intelectuales”. Implica la más burda forma que es el plagio, es decir, copiar ideas, fórmulas o resultados de una investigación y presentarlos como propios, por lo demás estas acciones terminan por descubrirse

Necesidad de formación permanente como parte de la ética de la responsabilidad. Aunque este aspecto no aparece directamente como ético, tiene grandes implicancias éticas. Aparece en contraposición al llamado “síndrome del producto terminado”, es decir que cualquier científico, sin importar cual eminente sea, siempre es perfectible, siempre es un “producto sea elaborado”. El tema tiene que ver con la creciente y acelerada obsolescencia de los conocimientos. La respuesta pasa obligatoriamente por la actualización de cada científico como una responsabilidad insoslayable en realidad para cada ser humano pero en forma muy especial, de los investigadores.

TODOS ESTOS SON ASPECTOS DE GRAN RELEVANCIA SOBRE EL TEMA DE LA ÉTICA EN LA CIENCIA

El propósito de este trabajo es versar sobre las fronteras al avance de la ciencia, aunque ésta parezca imparable, en los aspectos que pueden producir la degradación humana o atentar contra la naturaleza; en realidad se trata de supeditar el desarrollo científico al respeto de la dignidad y los derechos de la persona. Parece ser un eficiente modo de fijar los límites el plantearse las siguientes preguntas: ¿Cómo asegurar el equilibrio entre la dignidad humana, el respeto a la vida y las aplicaciones de los avances científicos? ¿Cómo garantizar que la ciencia y la tecnología en alguno de sus avances, no van a degradar a los seres humanos, a otros seres vivos y en general a la naturaleza? Si bien la amplitud de lo que científicamente puede hacerse debe realizarse desde el punto de vista ético.
La idea prevaleciente en algún momento de que la naturaleza debe ser subyugada para entregarnos todos sus secretos, atarla a nuestro servicio y esclavizarla, ha quedado pues, sin ninguna validez. La época en que se experimentó con seres humanos ha quedado, al menos eso esperamos, definitivamente descartada, por lo menos en el campo de la ciencia oficial y por lo menos en los países con apego a la democracia y la transparencia. Queda mucho por hacer, en cambio en la experimentación con animales los cuales son sometidos a crueldades aún sin límites en aras de la ciencia.
La bioética como nuevo rostro de la ética científica. No se refiere a la ética de la biología humana, sino en realidad a todos los aspectos de implicación de la biotecnología. Esta concepción parte del supuesto de que la ciencia no es buena ni mala por cuanto estudia, investiga y descubre lo que existe. La tecnología es otra cosa, su conocimiento puede aplicarse de una u otra forma, es el caso de las técnicas de manipulación del genoma humano.
La manipulación de los genes apareció a mediados de los años setenta, permite alterar sustancialmente a los seres vivos mediante la alteración o cambios en los genes, se introducen genes extraños que producen nuevos organismos, al comienzo se hizo con organismos muy simples como bacterias para producir insulina humana a bajo costo. Desde entonces se ha avanzado pasando por la manipulación de animales y vegetales convirtiéndolos en transgénicos para producir determinados compuestos como leche capaza de tratar enfermedades, hasta lograr el hígado transgénico par usarlo en trasplantes.
Las posibilidades de los conocimientos de hoy en materia de genética son casi infinitos tanto en lo positivo como en lo negativo, puede decirse que estamos ante el umbral del secreto de la vida siendo posible intervenir el genoma humano. Este es el periodo más delicado del desarrollo científico y tecnológico, es cuando las consideraciones en materia de ética alcanzan su máxima importancia.
Todos estos son aspectos de gran relevancia sobre el tema de la ética en la ciencia.
El punto de partida para justificar la ética de la ciencia se resume en el principio ético de que no todo vale igual. Existe la distinción entre lo bueno y lo malo; que corresponde a cada científico en su esencia como persona, decisión que queda en el plano puramente personal y moral sin estar especificado por la ciencia ni por el método científico.
Cada científico de hoy y cada estudiante que va en camino de serlo, tiene frente a sí la gran responsabilidad de plantearse el problema, de enfrentarlo y de orientar su accionar en función de las consideraciones éticas teniendo en cuenta que la pretendida neutralidad de la ciencia no es tal sino que existe en función la orientación que el investigador le inserte al hacer uso de ella.
Finalmente, es de considerarse que la ética como disciplina del ser en sus múltiples dimensiones y estadios (en devenir, en relación, en situación, en comunicación) no es un fin último y acabado. La ética es parte indisoluble del proceso de vida del ser humano y del la humanidad como totalidad, esto quiere decir, que en la medida que las sociedades avancen en el tiempo consumando nuevos conocimientos y conjugando nuevas formas de abordar la realidad siempre estará implícita una valoración ética de esos conocimientos, de la finalidad de los mismos y de cómo se adquirieron. Y si esta noción ética se fundamenta en el respeto y en la comprensión humana el desempeño de la ciencia siempre estará en pro de la humanidad.

LIMITES ETICOS DE LA INVESTIGACION

Hay quienes piensan que hablar de "límites éticos" de la ciencia es algo así como caer en formas de censura que no permitan al científico desarrollar todas sus intuiciones. Pero si la ciencia es una actividad humana, que toca a los demás, que beneficia (o perjudica) a otros, que conlleva grandes cantidades de dinero y que puede servir para detener enfermedades o para provocarlas, está claro que debemos poner muros firmes y seguros para que no se dañen a seres inocentes o "culpables" (no nos parece justo que se realicen experimentos sobre criminales o prisioneros, cosa que por desgracia se ha hecho en algunos momentos de la historia).

¿Cuáles son los límites mínimos que podemos pedir al científico en su trabajo de investigación? Podemos aplicar un esquema sencillo: límites en los fines u objetivos, en los medios, en los resultados y en los costos económicos y sociales.

   * Límites en los fines: está claro que una investigación que tenga como objetivo destruir vidas humanas debe quedar totalmente fuera de nuestro horizonte. Por desgracia es algo que se hizo en la Alemania nazi, donde se veían qué gases y qué métodos eran más adecuados para los asesinatos de masa. Y es algo que se sigue realizando cuando se buscan maneras más o menos refinadas para el aborto, el infanticidio, la eliminación de ancianos o de personas enfermas, la construcción de "eficaces" armas de exterminio, etc.

   * Límites en los medios: una vieja sentencia ética afirma que un fin bueno no puede justificar un medio malo. Curar a una persona que tiene graves problemas de riñones no puede permitir el que se elimine a un enfermo más o menos grave que puede convertirse, así, en donante anónimo de un riñón que hará feliz a otro... Descubrir una vacuna contra el SIDA a costa de recurrir a voluntarios "forzados" que se verán seguramente contagiados por el terrible virus no puede ser lícito, aunque se pueda curar, luego, a miles de enfermos necesitados. Nunca la muerte de un inocente quedará justificada con el posible beneficio de otras personas (aunque sean miles o millones los beneficiados).

   * Límites en los resultados y en los costos económicos y sociales: cada acto que realizamos implica un pequeño cambio en el planeta. Si existe un riesgo alto por difundir en la especie humana un virus peligroso, el científico sabe que no puede poner en marcha procesos experimentales que podrían escapársele de las manos. Si la búsqueda de una nueva vacuna para pocos implica gastos enormes del presupuesto de un estado que no ha garantizado todavía el acceso al agua potable de miles o millones de sus ciudadanos, es obvio que tal investigación quedará aplazada hasta que se cubran antes necesidades más urgentes. Esto no significa, desde luego, que haya que cerrar los grifos de la financiación a los científicos y dejarles sin ayuda. Lo que sí está claro es que antes que mejorar las técnicas de cirugía estética habría que seguir invirtiendo más y más fondos en la eliminación del cáncer o en asegurar a las mujeres un embarazo sin peligros para la salud del niño y de la madre.

   * Pero todos estos límites no deben quitar nunca al científico su libertad más profunda: la del buscador de la verdad y del bien. Todo científico tiene, por esencia, vocación a abrir nuevas fronteras para el bien de la humanidad. A pesar de las críticas que todavía se alzan en muchas partes, hay que reconocer que gracias a importantes mejoras en la producción agrícola hoy comen millones de personas que, quizás, se encontrarían sumergidas en el hambre o la desesperación. Y esas mejoras las lograron científicos que, con responsabilidad y con amor, supieron dedicar sus vidas y su mente a descubrimientos que hoy son patrimonio de la humanidad.

A la ciencia hay que darle su lugar, sin que se vea pisoteada por políticos que sólo quieren el aplauso inmediato ni por ideólogos que tal vez se asustan ante la posibilidad de que alguien ayude al trigo a dar más granos con menos desgaste de la tierra. Pero esto no significa permitirle al científico que se considere a sí mismo como si fuese una especie de divinidad que dicte lo que sea bueno y lo que sea malo, que decida quién debe vivir y quién debe morir... En esto, como en todo, hay que seguir dando a la ciencia lo que es de la ciencia, y a la sociedad y a cada conciencia ética lo que les pertenece, especialmente a la hora de juzgar lo que es el bien y lo que es el mal en el mundo de los laboratorios.

DECISIONES ETICAS EN LA INVESTIGACION CIENTIFICA

Una decisión ética en una investigación, experimento o un trabajo científico, es cuando se debe medir realmente si aquello que se está haciendo transgrede o va contra la dignidad humana, contra la naturaleza, contra la moral o la ley. El científico debe poner en la balanza las cosas y por razones éticas debe descontinuar el trabajo y encauzarlo por otros rumbos que no tengan choques éticos. Por ejemplo, si un investigador cree que es posible implantar en un hombre un órgano sexual de un animal para que tenga mayor energía y tamaño, aunque alguien le pague para que lo haga, debe tomar una decisión ética y negarse a hacerlo ya que eso va contra la dignidad del ser humano y la naturaleza misma.

 COMPORTAMIENTO ETICO DEL INVESTIGADOR

La responsabilidad de los científicos frente a las consecuencias o resultados de sus investigaciones. Este es un aspecto particular de una cuestión de mucho mayor amplitud: el modo de usar el saber científico. Resulta notorio cómo a estas alturas gran parte de los científicos e investigadores desarrolla su labor en el área militar. Significa que nada menos que la tercera parte de la investigación actual se dedica a la “ciencia” de matar dejando en cuestión temas como los derechos humanos, la razonabilidad de los propios científicos y otros. La ciencia pues, no sustrae al científico de la responsabilidad de preguntarse a sí mismo por el sentido de su trabajo, el objetivo de sus investigaciones y asuntos similares.
Otro aspecto de gran relevancia a tener en cuenta es el de los avances en materia genética, desde la clonación de una oveja hace unos años hasta el preguntarse si se ha incursionado en la era del homo clonicus ya configura in inquietante cuestionamiento. Es entonces una gran responsabilidad de los científicos el cuestionarse a cada tanto por el objetivo de sus investigaciones y el uso de sus resultados.
Las frases “la ciencia al servicio de los seres humanos”, “la ciencia al servicio de la vida”, “la ciencia dirigida a satisfacer las necesidades de la sociedad” quedan muchas veces reducidas a simples injerencias tópicas si los científicos se desproveen de las consideraciones éticas que involucran no solo la ética de la ciencia, sino, y principalmente, la ética de los científicos de lo cual, a mi criterio deriva todo el resto del tema.
La coherencia entre las conclusiones científicas a las que llega el investigado y su modo de vida, es un aspecto ético de gran importancia. Se señala en el texto como incoherente el investigar, por ejemplo, sobre los daños del tabaco a la salud humana mientras se es un fumador empedernido. La simpleza de este ejemplo puede resultar engañosa y peligrosa. En realidad, no existe posesión de la verdad sino una búsqueda incansable y el esfuerzo para develarla y nadie tiene derecho a imponer a los demás una interpretación particular.
La adhesión y la defensa de determinadas formulaciones teóricas y conclusiones científicas no deben expresarse dogmáticamente sino que deben respetar el derecho de vivir según las propias ideas y de criticar aquello que nos parezca incorrecto, lo cual además constituye un deber.
Es claro que, a algunos científicos actuales no les preocupa compatibilizar su trabajo con la conservación de la naturaleza, por ejemplo y ello constituye una gran falta de carácter ético que pone en riesgo la vida en nuestro planeta y la existencia de la propia humanidad mientras hierven en declaraciones de compromiso con la ciencia, al margen de sus inconfesables lealtades.
Una primera cuestión implica las exigencias éticas del investigador en su relación de trabajo con otros científicos y sus colaboradores

MOTIVACIONES

La investigación es un proceso indagatorio que le ha permitido a la humanidad incrementar sus conocimientos acerca de hechos concretos, situaciones determinadas, en definitiva, le ha permitido precisar aspectos sobre la realidad.
Ahora bien, hay que tener en cuenta que el término realidad no debe limitarse en su entendimiento a un contexto exclusivo, sino que más bien debe asumirse en todo lo amplio de su definición. Así pues, gracias a la amplitud de pensamiento y a la búsqueda de soluciones la humanidad ha alcanzado grandes desarrollos en astronomía, física, biología, medicina, genética, computación, economía, y en otras ciencias y disciplinas.
Es de destacarse, que este proceso indagatorio se ha venido presentando desde tiempos remotos en todas las culturas u organizaciones sociales que han existido sobre la faz del planeta.
En este sentido, las primeras civilizaciones se enfrentaron a los dilemas fundamentales de existencia y a la búsqueda de solución de esas necesidades (comida, vestido, hábitat, entre otros) con procesos indagatorios que aunque no pudiesen definirse como investigación en el sentido estricto del término, en cierta medida esos procesos permitieron obtener conocimiento nuevo sobre la realidad.
Ha sido en este proceso de búsqueda de conocimiento y de beneficios (satisfacción de necesidades), a través del tiempo, que la humanidad ha moldeado su condición social, política, económica, cultural y ética y a su vez ha potenciado su capacidad creativa y destructiva.

IMPLICACIONES ETICAS EN EL DESARROLLOY APLICACIÓN DE LA TECNOLOGIA

La ética ha tomado una nueva dimensión en el contexto mundial actual, donde el uso y la manipulación de información ha revolucionado los métodos establecidos, la irrupción de las tecnologías de la información y de la comunicación han traído aparejadas un sin número de cuestionamientos y comportamientos que hacen necesario replantearse las antiguas concepciones éticas, mucho más en profesiones como las del bibliotecario. Sobre estos temas trata el presente trabajo donde se pretende estudiar y revisar algunas de las bibliografías sobre la Ética y sus cuestionamientos en el ámbito del profesional de la información, en sentido general.
En las últimas dos décadas hemos sido testigos de enormes cambios en el área de la tecnología, información  y comunicaciones, pareciéndonos que todo lo que hoy conocemos y utilizamos, de una manera normal y cotidiana, era producto exclusivo de las películas de ciencia ficción. De esta manera llegó el tiempo en que la realidad nuevamente superó a la ficción.
Teléfonos celulares, computadores personales, Internet, banda ancha, televisión por cable, video conferencias, mundo globalizado, páginas Web, Chat, Web 2.0, WiFi, WiTv. etc., son términos y productos a los cuales nos hemos ido habituando con mayor o menor resistencia, constituyéndose, incluso, en una nueva forma de servicio básico que estamos dispuestos a pagar.      
Estos nuevos medios que traen consigo una nueva forma de relacionarse con el mundo llegan para quedarse y sin duda para seguir evolucionando. Así las cosas, no podemos correr el riesgo de convertirnos en meros espectadores  de estos procesos ya que este transporte de los cambios nos puede dejar abajo y consiguientemente aislados de un mundo que cambia y nos exige más y nuevos conocimientos, en otras palabras nos, obliga a ser flexibles. 
 Toda revolución trae grandes transformaciones, quedando atrás las viejas concepciones, ideas y paradigmas. La revolución tecnológica plantea un desafío a las empresas, instituciones y sociedad en general ya que en su uso hay enormes ventajas competitivas. Se abre un abanico de posibilidades, una nueva forma de hacer negocios, más y mejor información para tomar buenas decisiones, otras formas de trabajo o relación laboral (teletrabajo),  ciudadanos mejor informados y conectados con el mundo , estudiantes que pueden interactuar desde su hogar con los profesores, una educación que incorpora nuevas metodologías interactivas que logran mejores resultados de aprendizaje, etc. Todo lo anterior nos hace suponer que los avances tecnológicos  traen consigo sólo  beneficios, lo que hasta cierto punto parece correcto. Sin embargo, y en este punto, cabe incorporar un tema ético y moral que no puede quedar excluido.
La tecnología se ha desarrollado con propósitos que hasta ahora aparecen como buenos o beneficiosos para la humanidad, es discutible, sin embargo, que su uso siempre tenga  un propósito noble, pues también puede ser usada  con fines egoístas  que muchas veces vulneran los derechos de otros. En definitiva, nos movemos en los umbrales de lo permitido y lo moralmente aceptable, pero no es que  falle en este punto la tecnología sino que quien la usa y abusa de sus posibilidades.
 A raíz de lo anterior se dictaron leyes que permiten regular sobre aspectos como la protección de la vida privada, de los delitos informáticos, entre otros, pero no es menos cierto que el efecto de una ley no sólo debe estar basada en el castigo que ella considera si es transgredida, sino que en la conciencia de que aquello que se expresa ahí corresponde a una forma correcta de conducirse.

CONCEPTOS Y PROBLEMAS DE LA TECNOETICA

Tecno ética (TE) es un área de investigaciones interdisciplinarias sobre todos los aspectos morales y éticos de la tecnología en la sociedad. 

Tecno ética no viene de ética tecnológica, sino de la palabra griega noetikos, que significa mente. Por lo tanto, tecnoética representa el punto de encuentro de la tecnología y la mente. El encuentro de la física de la información con la biotecnología, una forma de cultura post-biológica. Esta combina la conciencia con la tecnología, lo antiguo con lo moderno, lo espiritual con lo artificial y lo cósmico con lo cultural. Usando una metáfora, es un medio húmedo, que combina la sequedad de la tecnología con los líquidos de la vida. Un componente importante de este concepto es la cibercepción, una facultad emergente, que nos permite pensar más rápido, profundizar en la materia y en el espacio y hacer invisible lo visible. En otras palabras, la conciencia es redefinida y por ende la realidad se redefine. De hecho el cine ya explora estas ideas en películas como Matrix o DarkCity. ¿Qué es la realidad? Algo absoluto o es sólo lo que sentimos o creemos que sentimos. En otras palabras, estamos liberando la mente para que pueda buscar otros sustratos donde crecer
Durante el siglo XX la filosofía se ha interesado en algunas ocasiones en la problemática de la técnica. Recordemos las reflexiones de Heidegger, por ejemplo. Pero sin duda ha sido desde la ética que ha tenido lugar los planteamientos más sugestivos. La tecnoética es la especialidad de la ética que se ocupa de las implicaciones morales de las aplicaciones de la técnica. En los últimos años, la ética ha experimentado un giro muy interesante hacia lo que se ha dado en denominar "ética aplicada". Así, han surgido áreas de investigación como la ética de la ciencia y de la técnica: ética de la biología o bioética, ética de la salud, ética de la computación, ética de los negocios, ética de la comunicación, etc. Sin duda alguna, muchos de estos campos de investigación han aparecido como consecuencia de los avances tecnológicos y de los cambios sociales (por ejemplo, el descubrimiento del genoma humano, el uso de embriones para la producción de células madre, la rápida difusión de la informática y de Internet. com herramientas de comunicación y de almacenamiento de datos, el auge de los medios de comunicación de masas y su conversión en negocio millonarios, etc.). Una aplicación ética directamente relacionada con la ética de la técnica es la ética medioambiental y también la reflexión ética sobre los derechos de los animales (por ejemplo, la polémica sobre experimentación con animales de laboratorio). 

COMPORTAMIENTO ETICO DEL TECNOLOGO

El tecnólogo enfrenta un problema objetivo, lo estudia, lo organiza, y utiliza el conocimiento (propio, de terceros, universales) para construir la solución. 
En las últimas décadas la tecnología comenzó a adquirir vida propia, esto es, no sigue el ritmo del avance de las ciencias.
Y en algunos casos, incluso lo supera, utilizando resultados que todavía no han logrado pertenecer a un sistema ordenado, explicado, racionalizado.
Los ejemplos relacionados con estas afirmaciones se deben buscar en las tecnologías de la informática, la comunicación, la cibernética, la robótica, la inteligencia artificial, o en el diseño de nuevos materiales.
El país, ¿necesita tecnólogos?
Si la respuesta es sí, comencemos por adecuar los criterios de evaluación de las principales instituciones nacionales.
¿Puede funcionar el sistema científico y tecnológico –sus estructuras, sus centros– sin gerentes que lo dirijan?
Si la respuesta es no, entonces debemos impulsar dos cosas:
formar gerentes dentro del sistema de ciencia y técnica, y una vez que los formemos, los valoremos como pares, y no los condenemos en categorías inferiores.
Es una injusticia mayor que un científico o un tecnólogo haya dedicado años a dirigir y administrar centros para que puedan trabajar y producir sus colegas y que, al finalizar la etapa, el peso específico de su currículum haya descendido.


http://www.buenastareas.com/ensayos/La-Etica-En-La-Ciencia-Y/235275.html

”La destrucción y la muerte, sea bajo tal o cual pretexto, no se pueden cantar ni mucho menos glorificar”…